Si La Suerte Nos Acompaña (There But For Fortune)

Vuelvo a mis orígenes tratando de narrar las experiencias y las primeras impresiones que tuve descubriendo a cantantes folk como Joan Baez, Bob Dylan, Tom Paxton, Gordon Lightfoot y Phil Ochs. No puedo recordar ahora cómo llegó a mis manos el álbum de Joan Baez titulado “Farewell Angelina”. La foto en ByN de la portada mostraba una imagen seductora de una mujer joven con una especie de expresión suplicante en su rostro y una mirada penetrante. Llevaba un impermeable de plástico, por lo que se podría deducir que la foto fue tomada en un día lluvioso (Más tarde en 2007 pude determinar que la instantánea se realizó en el Newport Folk Festival, el 24 de julio de 1965, durante el encuentro de mediodía dedicado a la Canción Contemporánea).

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Yo era sólo un niño entonces, de unos 14 años aproximadamente, pero tal vez ya consciente de las cosas que importan. No es extraño que tantas cosas en el mencionado álbum llamasen mi atención. La primera cuestión intrigante que percibí era que cuatro de las más bellas canciones del disco se atribuían al mismo autor, un tal B. Dylan. Por supuesto que nunca había oído hablar de él antes y tenía curiosidad por saber quién podría ser y que más había hecho hasta entonces. Pensaba que era un compositor de edad, un cantante popular tradicional de los años 30. Me sorprendió que sólo fuese un joven de alrededor de 20 años cuando “The Freewheelin’ Bob Dylan” llegó a mis manos algo más tarde. Pronto llegué a interesarme más en este tipo de música, buscando todo lo relacionado con Joan Baez y los artistas mencionados en la contraportada de ese álbum. El siguiente paso fue adquirir otro LP de la llamada ‘Reina del Folk’. El disco era una publicación de Hispavox titulada “Lo Mejor de Joan Baez (Best of Joan Baez)” que incluía “It Ain’t Me Babe”, una canción más compuesta por Bob Dylan. Las notas de contraportada de Langstone Hughes se refieren al mencionado compositor como uno de los trovadores contemporáneos de mayor talento. Sin embargo, lo más interesante acerca de este álbum, la experiencia acústica más reveladora a lo largo de todo el LP, fue el descubrimiento de una nueva canción de otro artista desconocido, anotado como P. Ochs en la contraportada. Era la primera pista de la cara B y era tan bella que uno no podía evitar detener el tocadiscos una vez acabada, tratar de depositar la aguja una vez más en el microsurco al principio de la primera pista y escucharla de nuevo una y otra vez. El nombre de la canción era “There But For Fortune (Si La Suerte Nos Acompaña)”. Las notas de contraportada, curiosamente, ni siquiera mencionaban esa canción, ni el origen, ni tampoco nada sobre el compositor.

Un día, uno de mis mejores amigos vino a decirme que tenía invitaciones para asistir en directo a la emisión de ‘”Caravana” de Ángel Álvarez’, el famoso programa de radio de uno de los mejores DJ’s en España, probablemente el mejor de su tiempo. Mi amigo tenía sólo 3 entradas gratis por lo que sólo 3 de nosotros entre los compañeros habituales, incluido él mismo, tuvimos la oportunidad y la inclinación de asistir al programa en los estudios de la cadena SER. Así que acordamos la cita para el día en cuestión y quedamos lo antes posible aquella mañana para no perdernos el espectáculo. Fue una mañana llena de acontecimientos. Ángel Álvarez, cuya profesión verdadera era la de operador de radio en los vuelos de Iberia, aprovechaba sus viajes a Nueva York, para traernos esas magníficas joyas musicales, nuevos sonidos que hicieron que el país despertase y cambiase el ritmo de nuestra nación. Nos sentamos en una de las primeras filas. El espectáculo comenzó y allí estaba él, con un LP en sus manos y una voz suave y profunda, como algodón de azúcar en día de tormenta, anunciando que iba a poner para nosotros, por primera vez en nuestro país, una única pista de un destacable álbum de Phil Ochs, el insigne cantante folk asociado al panorama musical en el Greenwich Village. Se advirtió a los asistentes que muchos de nosotros entre el público ya conoceríamos la canción en la versión de Joan Baez, pero la intensa versión interpretada por el propio compositor probablemente resultaría impactante incluso para aquellos oyentes que ya la conociesen previamente en la voz de Joan Baez. Puso con cuidado el disco en el plato giratorio y dejó caer la aguja sobre el surco. Escucharlo fue una revelación. Tuvimos la sensación de que algo estaba pasando y como almas recién nacidas nos sentimos conmovidos por la profundidad de la interpretación de Ochs. La pieza tenía un significado emocional para mis amigos y para mí y creaba un lazo de simpatía entre nosotros y el hombre que la escribió, el mismo tipo lleno de sentimiento que cantaba para nosotros a través de los altavoces del equipo de radio.

Nuestros primeros pensamientos, en el mismísimo momento en que la voz de Ochs comenzó a envolvernos, fueron acerca del privilegio de estar allí, ser los elegidos a los que se les permitía escuchar semejante gema, y, de inmediato, lo siguiente fue pensar en qué otra cosa podríamos descubrir sobre él.

Era difícil en aquél tiempo encontrar información sobre cantantes protesta o artistas que luchaban a favor de los derechos civiles, pero nos las arreglamos para conseguir aprender algo sobre el trabajo de Phil Ochs y los hechos con él relacionados.

Solía moverse entre la misma gente que Bob Dylan frecuentaba entonces, actuando ambos en el Village, en locales como el Gerde’s Folk City, el Gaslight y otros clubs de la misma zona. Pronto se convirtieron en buenos amigos, a pesar de que más tarde también tuvieron algún malentendido, con algún desagradable incidente, y decepciones mutuas en ocasiones. Incluso sentían una cierta rivalidad. Se ha dicho que en un momento Phil Ochs podría haberse sentido molesto por el éxito y la fortuna que Dylan y otros habían obtenido. Ahora tenemos razones para creer que era un ser con el alma herida, dividido entre la honestidad, la devoción por la verdad o por cualquier causa altruista y la avidez por la fama y el reconocimiento.

De todos modos, las comparaciones entre ellos eran inevitables en la década de los 60. Incluso si Phil Ochs en ocasiones podría resultar en desventaja en ese enfrentamiento, el hecho es que en realidad era la verdadera voz de la protesta de una generación joven. Mientras Bob Dylan era un poeta capaz de abrir nuestras mentes a un mundo diferente, mirándolo con ojos nuevos para encontrar una verdad filosófica, Phil Ochs era más un periodista, pero uno que nos proporcionaría la consciencia del devenir de los acontecimientos con una rabia, una voluntad y una pasión urgentes. En realidad, Ochs era también un juglar. Su obra esclarece lo que está mal en el mundo y la forma en que nosotros podríamos contribuir a hacerlo mejor.

Por lo que sabemos el cantante / compositor de El Paso fue un letrista de talento con un sardónico sentido del humor y una insistente voz deseando ser escuchada, como Jac Holzman, fundador de Elektra Records, dijo una vez. Las principales virtudes de Ochs como intérprete eran un fantástico sentido del ritmo, un vibrante “picking” de guitarra  y una potente voz de timbre diáfano especialmente inquietante. Su profunda pasión que él canalizaba a través de la pulcritud, el ingenio y la convicción, siempre podía trascender sus habilidades técnicas y vocales, sin embargo.

La publicación de “Another Side Of Bob Dylan” significó un paso adelante en una dirección diferente para el músico de Minnesota. Dylan deja de lado sus convicciones respecto a la lucha por los derechos civiles y se vuelve más íntimo, surrealista y preocupado por los problemas del alma. Phil Ochs, en cambio, se mantiene fiel a sus creencias, la defensa de sus ideales, convirtiéndose en la voz de los oprimidos. El asesinato de tres trabajadores implicados en la lucha por  los derechos civiles en 1964 inspiró una de las más airadas baladas de Phil Ochs, “Here’s To the State of Mississippi”. A medida que la guerra de Vietnam hacía estragos se dedicó ardientemente a su activismo político, escribiendo himnos generacionales como “I’m Not Marching Anymore” y protestando y liderando a las masas en manifestaciones contra la guerra.

También tenía un agudo instinto musical para crear baladas introspectivas que ya forman parte de nuestra memoria colectiva, sobre todo la muy elogiada “Changes”, y la inquietante “When I’m Gone”, que, lejos de establecer sus últimas voluntades, mantenía el compromiso de aprovechar el tiempo que le quedaba, como si ya supiese que no iba a durar mucho. Pero las cosas cambiaron de repente. La decisión de Dylan de consagrarse al rock electrificado y el éxito de la Psicodelia liderada por los Beatles probablemente causaron algún impacto negativo en él. Sea lo que fuese lo que pasó, parece que había llegado a un punto de inflexión. Tal vez estaba desilusionado a causa de la falta de un gran éxito; Un éxito que se le negaba a él y que otros cantantes de su generación estaban disfrutando. Sus nuevos lanzamientos incluían composiciones de una gran belleza lírica, como “The Flower Lady” y la melancólica “The Pleasures of the Harbor”, según los informes, inspirada en la película de John Wayne “The Long Voyage Home”, pero los arreglos excesivamente orquestados eran descoloridos y resultaron obsoletos.

Años después del descubrimiento por nuestra parte de su arte interpretativo, uno de mis hermanos compró en los EE.UU. un álbum de Ochs titulado “Rehearsals For Retirement”, que me encantó desde el principio, especialmente la canción que daba título al disco. Esa pista en concreto contenía una sincera declaración de intenciones, un manifiesto contra la sociedad de consumo con la voluntad de dejar este mundo en el que alguien como él parecía no encajar. No sé por qué pensé que el álbum era una edición póstuma, publicada después de su muerte. Tal vez me llevó a engaño la tumba de Phil Ochs retratada en la portada. Mi confusión se vio reforzada por el réquiem del tema que da título al álbum, una conmovedora melodía de letra pesimista acerca del final que se avecina. Sin embargo, el “cantante de actualidad”, como le gustaba llamarse a sí mismo, murió por su propia mano en 1976, aunque el LP fue lanzado en 1969. Parece que la razón por la cual eligió esta cubierta fue su decepción debido a los acontecimientos que tuvieron lugar en el “Festival of Life” de los Yippies, una de las muchas manifestaciones celebradas al margen de la convención demócrata, en la que él era uno de los organizadores. Eso ocurrió en Chicago en 1968. Quedó atrapado en medio del rifi-rafe en el enfrentamiento entre manifestantes pacíficos y la desproporcionada carga de una brigada de la policía, un choque que derivó en un gran lío de abundantes balas, gases lacrimógenos y porrazos. Muchas personas fueron detenidas, Phil Ochs entre ellos. Para alguien tan sensible como Phil aquello supuso una experiencia devastadora que le llevó a utilizar en la portada de su siguiente disco la imagen de una lápida grabada con su nombre dando testimonio de su muerte ocurrida en Chicago en 1968.

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Phil Ochs

Conmocionado por los asesinatos de Martin Luther King, Jr. y Robert F. Kennedy, sumados a la barbarie de la policía antidisturbios, entró en una depresión aguda y se vio progresivamente afectado por un trastorno bipolar, agravado por un severo caso de alcoholismo. También su implicación política y su amargura existencial le causaron graves problemas, siendo detenido en Uruguay en una convención política en 1971 y nuevamente en Argentina. De gira por América del Sur conoció al cantante chileno Víctor Jara y se hicieron buenos amigos.

El golpe militar de Pinochet derrocó a Allende en 1973. Con el presidente Allende ya muerto, Jara, junto con miles de otras víctimas sospechosas de activismo, fue llevado a un inmenso estadio donde permaneció detenido y torturado durante 4 días. Lo mantuvieron en un pasillo en el sótano bajo estrecha vigilancia. Al quinto día fue conducido de nuevo arriba hasta el estadio, donde los soldados le golpearon brutalmente y destrozaron sus manos con las culatas de los fusiles. Los guardias golpistas se burlaban de él diciéndole “¡Canta ahora, si puedes!”. Entonces se le ordenó cantar. Jara se puso en pie con las manos ensangrentadas y condujo a otros miles de prisioneros a cantar con él el himno del partido de la Unidad Popular de Allende. Luego lo acribillaron en los pasillos del subterráneo, junto con el director de la Compañía de Ferrocarriles del Estado. Su cuerpo fue arrojado a unos arbustos cerca del Cementerio Metropolitano y encontrado 3 días más tarde con 44 incrustaciones de bala. Las noticias partieron el corazón de Ochs y nublaron su mente. Se volvió loco, pero todavía fue capaz de recuperar parcialmente la voluntad y puso su alma y su entendimiento al servicio de otra noble causa organizando “Una noche con Salvador Allende”, un acontecimiento que reunía a un grupo de artistas autodenominados Amigos de Chile en la celebración de un singular Concierto Benéfico. Invitó a Bob Dylan a tomar parte en el evento, que tuvo lugar en el Felt Forum de Nueva York. Aunque ambos estaban tan borrachos durante el espectáculo que apenas podían cantar a veces, el concierto fué todo un éxito gracias a la participación de Dylan. De hecho, también fue la primera vez que la gente anunciaba públicamente que la CIA había estado probablemente detrás del golpe militar en Chile, planificado y financiado por el gobierno de Nixon.

Bob Dylan and Phil Ochs May 9, 1974 Friends of Chile Benefit New York

Phil Ochs & Bob Dylan at Friends of Chile Benefit Concert May 9th, 1974

Por desgracia, durante su visita a África en 1973, fue agredido por un ladrón, que lo estranguló dañando sus cuerdas vocales.

Todavía ofreció un par de conciertos más, sin embargo, e incluso llegó a formar parte de la Rolling Thunder Revue de Bob Dylan por un breve período de tiempo. Según se afirma, fue filmado interpretando cuatro canciones para “Renaldo y Clara”; Un metraje que nunca llegó a ser utilizado en el montaje final de la película de Dylan.

Al volver a casa su comportamiento se volvió cada vez más errático. Alarmaba a los amigos con delirios paranoides acerca de complots de la CIA contra él [Aunque en eso no iba totalmente descaminado, ya que más tarde fueron encontradas grabaciones realizadas por el FBI como parte del expediente de investigación correspondiente]. Hubo incluso un momento en que llegó a desvariar hasta el punto de inventarse una identidad alternativa, haciéndose llamar por otro nombre durante meses. Durante ese tiempo vivía en la calle, diciendo que había matado a Phil Ochs y había suplantado su identidad.

Al final, en 1976, lo hizo: Mató a Phil Ochs. Se ahorcó con un cinturón en la casa de su hermana en Far Rockaway, Queens, en Nueva York. Tal vez nunca llegó a ver esa “tierra joven con tantas razones para…”, pero fue capaz de mostrarnos un país destrozado por las bombas y las ruinas de los edificios una vez tan altos; Y de sembrar en nosotros la esperanza de que un día esa tierra joven, donde podríamos vivir en paz, se nos mostraría a los mortales que miramos al mundo con ojos limpios… Allí, si la suerte nos acompaña, tal vez vayamos, tú o yo.

El Coleccionista Hipnótico

Bibliografía:

Mirriam-Goldberg, Caryn (7 de Febrero de 2016) In Praise of Phil Ochs: Everyday Magic, Day 887. Consultado el 7 de Abril de 2016 en https://carynmirriamgoldberg.com/2016/02/07/in-praise-of-phil-ochs-everyday-magic-day-887/

Goldberg, J.J. (10 de April de 2016) Remembering Phil Ochs, the Other Great Jewish Folksinger of the ’60s. Consultado el 13 de Abril de 2016 en http://forward.com/opinion/338253/remembering-phil-ochs-the-other-great-jewish-folksinger-of-the-60s/

Eder, Bruce (Abril de 2016) Phil Ochs. Artist Biography by Bruce Eder. Consultado el 19 de Abril de 2016 en http://www.allmusic.com/artist/phil-ochs-mn0000333634/biography

Wikipedia (última modificación el 13 de Abril de 2016) Víctor Jara. Consultado el 19 de Abril de 2016 en https://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADctor_Jara

Délano, Manuel (6 de Diciembre de 2009) La Muerte Lenta De Víctor Jara. Consultado el 20 de Abril de 2016 en http://cultura.elpais.com/cultura/2009/12/05/actualidad/1259967604_850215.html

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There But for Fortune

I’m returning to my origins trying to tell the experiences and first impressions I had discovering Folk Singers such as Joan Baez, Bob Dylan, Tom Paxton, Gordon Lightfoot  and Phil Ochs. I can’t remember now how I came to get in my hands Joan Baez album titled “Farewell Angelina.”  The B&W picture on the cover was showing a seductive image of a young woman with a sort of pleading expression in her face and insightful sight. She was wearing a plastic raincoat, so one might deduce the photo was taken on a rainy day (Later in 2007 I came to determine the shot took place at Newport Folk Festival on 24th July 1965, Contemporary Songs Afternoon Workshop.)

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I was just a kid back then, most likely around 14, but maybe already aware of things that matter. No wonder so many things on the mentioned album called my attention. First intriguing subject I noticed was that four of the most beautiful songs on it were attributed to the same author, a certain B. Dylan. Of course I had never heard of him before and I was curious to know who he could be and what more he had ever done. I was thinking he was an old songwriter, a traditional folk singer from the 30’s. I was surprised he was just a youngman of around 20 when “The Freewheelin’ Bob Dylan” came to my hands just a little bit later. I soon became highly interested in such kind of music, searching for everything related to Joan Baez and the artists mentioned on the back cover of that album. Next step was acquiring another LP of the so called ‘Queen Of Folk Music’. The recording was an Hispavox release titled “Lo Mejor de Joan Baez (Best of Joan Baez)” including “It Ain’t Me Babe,” one more song composed by Bob Dylan. Langstone Hughes liner notes refers to the mentioned songwriter as one of the most talented contemporary troubadours. However, the very exciting thing about this album, the most revealing listening experience through the whole LP, was the discovering of a new tune by another unknown artist, written down as P. Ochs on the back cover. It was first track of the B side and it was so beautiful you couldn’t help but stop the record player once done, try and put the needle down in the groove back to the beginning of the first track and listen to it over and over. The name of the song was “There But For Fortune”. The liner notes, oddly, did not even mention that song, nor the origin, neither anything about the composer.

One day one of my best friends came to me telling he had invitations to attend live ‘”Caravana” de Angel Álvarez’, a famous radio show by one of the best DJ’s ever in Spain, most likely the best of his time. My friend had only 3 free tickets so only 3 of us among the usual mates, including himself, had the chance and inclination to attend the program at the Radio SER network studios. So we made the appointment for the day at issue and we met earlier that morning not to miss the show. That was an eventful morning. Angel Alvarez, whose true profession was that of a radio operator on Iberia flights, took advantage of his trips to New York to bring us those magnificent musical jewels, new sounds that made the country wake up and change the pace of our nation. We sat on one of the first few rows. The show began and there he was, with a Long Play on his hands and a gentle deep voice like cotton candy on stormy weather, announcing that he was going to play for us, for the first time in our country, just one track of a remarkable album by Phil Ochs, the outstanding folk singer of the Greenwich Village scene. He warned the attendees that many of us among the audience would already know Joan Baez’s cover of the song, but the heartfelt version by the composer himself would most likely become poignant even for those listeners who knew it first in Joan Baez’s voice. He carefully put the disc on the turntable and dropped the needle on the groove. Listening to it was a revelation. We had a feeling that something was happening and just like new born souls felt touched by the depth of Ochs’ performance. The piece had an emotional meaning for us and it was creating a bond of sympathy between us and the man who wrote it, the same soulful guy who was singing for us through the speakers of the radio set.

Our first thoughts, at the very moment Ochs’s voice was surrounding us, were about the privilege to be there, being the chosen ones allowed to listen to such a gem, and, immediately, about what else we could discover about him.

It was difficult at the time to find information on protest singers or artists fighting pro civil rights, but we managed to get some knowledge regarding Phil Ochs works and facts.

He used to be among the crowd Bob Dylan was in, both of them performing in the Village at Gerde’s Folk City, Gaslight and other clubs in the same area. They soon became good friends, though they later had also some pronounced misunderstanding and disappointments at times. They even felt a certain rivalry. It’s been said that at one point Phil Ochs could have felt peeved by the success and fortune Dylan and others had gained. We have now reasons to believe he was a wounded soul divided between honesty, devotion for the truth or any altruistic cause and eagerness for fame and recognition.

Anyway, the comparisons between them were unavoidable in the early 60’s. Even if Phil Ochs might sometimes turn out disadvantaged in that confrontation, the fact is that he was actually the true voice of a young generation’s protest. While Bob Dylan was a poet able to open our minds to a different world, looking at it with new eyes to find a philosophical truth, Phil Ochs was more a journalist, but one who would provide us awareness of the events with an angry, driving, urgent passion. Actually, Ochs was also a minstrel. His work sheds light on what is wrong in the world and how we could help make it right.

For what we know the singer/songwriter from El Paso was a talented lyricist with sardonic sense of humor and an insisting voice wanting to be heard, as Jac Holzman, founder of Elektra Records, said. Ochs main virtues as a performer were a fantastic sense of rhythm, vibrant guitar picking and a especially haunting diaphanous ringing voice. His deep passion that he would drive through neatness, wit and conviction, could always transcend his technical and vocal skills, though.

“Another Side Of Bob Dylan” release meant a step in a different direction for the musician from Minnesota. Dylan leaves his convictions regarding the fight for the civil rights and becomes more intimate, surrealistic and concerned about soul’s issues. Phil Ochs, instead, remains faithful to his beliefs, defending his ideals, becoming the voice of the oppressed ones. The assassination of three civil right workers in 1964 inspired one of Phil Ochs’ angriest ballads, “Here’s To the State of Mississippi.” As the Vietnam War raged he dedicated himself fierily to his political activism, writing generational anthems like “I Ain’t Marching Anymore,” protesting and leading the crowd in demonstrations against the war.

He had also a keen musical instinct to create insightful ballads that have already become part of our collective memory, mainly the widely praised “Changes,” and the haunting “When I’m Gone,” which, far from setting down his last will, meant a commitment to take advantage of the time left for him, as if he already knew he wouldn’t last long. But things changed all of a sudden. Dylan’s move to electrified rock and The Beatles psychedelic success likely made some negative impact on him. Whatever happened, looks like he had come to a turning point. Maybe he was disillusioned because of his lack of a big hit, a success which was denied for him that other singers of his generation were enjoying. His new releases included compositions of outstanding lyrical beauty, such as “The Flower Lady” and the melancholy “Pleasures of The Harbor,” reportedly inspired by John Wayne’s movie, “The Long Voyage Home,” but the overly orchestrated arrangements were bleak and turned out outdated.

Years later of our discovering of his performing art, one of my brothers bought in the USA an album by Ochs titled “Rehearsals For Retirement”, which I loved from the beginning, especially the title song. That particular track contained a heartfelt statement of intents, a manifesto against the consumer society with the will to leave this world in which someone like him did not seem to fit. I don’t know why I thought the album was a posthumous release, published after his death. Maybe I was misled by Phil Ochs graveyard portrayed in the front cover. My mistaken idea was also reinforced by the requiem of the title song, a stirring melody with pessimistic lyrics about the end that’s looming. However, the “topical singer,” as he liked to call himself, died by his hand in 1976, though the LP was released in 1969. Looks like the reason why for this cover was his deception because of the events at the Yippies’ “Festival of Life,” one of the many demonstrations outside the Democratic convention, in which he was one of the organizers. It happened in Chicago in 1968. He was caught in the standoff between peaceful protesters and the boundless charge of a police brigade, a clash that resulted in a huge mess of lavish bullets, teargas and beatings. Many people were arrested, including Phil Ochs. For someone as sensitive as Phil was that was a devastating experience leading him to use on the cover of his next album a picture of a gravestone engraved with his name professing his death happening in Chicago in 1968.

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Phil Ochs

After the assassinations of Martin Luther King, Jr. and Robert F. Kennedy, added to the debacle of the police riot, he became depressed and progressively affected by bipolar disorder, compounded by a severe case of alcoholism. Also his political involvement and existential bitterness caused him serious troubles, being arrested In Uruguay at a political rally in 1971 and again in Argentina. While touring South America he met Chilean singer Victor Jara and they became good buddies.

Pinochet’s military coup forced Allende from power in 1973. With president Allende already dead, Jara, along with thousands of other victims suspicious of activism, was brought to a giant stadium where he remained arrested and tortured for 4 days. They kept him on a corridor in the basement under close surveillance. On the 5th day, brought up to the stadium, soldiers beat him brutally and trashed his hands with rifle butts. The putschists guards mocked him telling “Sing now, if you can!” Then he was ordered to sing. Jara stood up with bloodied hands and led thousands of other prisoners in singing the anthem of Allende’s unity party. Then they peppered him down in the basement corridors, along with the director of the State Railway Company. His body was thrown into some bushes near the Metropolitan Cemetery and found 3 days later with 44 bullets on it. News broke Ochs’s heart and clouded his mind. He went nuts, but still was able to regain some willingness and put his soul and understanding to serve another noble cause organizing “An Evening with Salvador Allende,” a Friends of Chile Benefit Concert. He invited Bob Dylan to take part of the event, performing at the Felt Forum in New York. While they were so drunk during the show that they could hardly sing at times, the benefit became a complete success, thanks to Dylan’s involvement. In fact it was also the first time people publicly announced that the CIA was likely behind the Chilean coup, planned and financed by the Nixon administration.

Bob Dylan and Phil Ochs May 9, 1974 Friends of Chile Benefit New York

Phil Ochs & Bob Dylan at Friends of Chile Benefit Concert May 9th, 1974

Unfortunately, while visiting Africa in 1973, he was assaulted by a thief, who strangled him damaging his vocal cords.

He still played a few shows yet, even became part of Bob Dylan’s Rolling Thunder Revue for a short time. Reportedly, he was filmed doing four songs for “Renaldo and Clara” that were never used in the final cut of Dylan’s film.

Returning home his behavior became increasingly erratic. He alarmed friends with paranoid delusions about CIA plots against him [Although that certainly was not going totally misguided, since recordings of his made by the FBI as part of the corresponding investigation file were found later.] There was even a time when his rant came to the point that he invented an alternative identity, calling himself by another name for months. During that time he used to live out on the street, saying he had killed Phil Ochs and had impersonated his identity.

Finally, in 1976, he did it: he killed Phil Ochs. He hanged himself up with a belt in his sister’s house in Far Rockaway, Queens, in New York City. Perhaps he never got to see that “young land with so many reasons why”, but he was able to show us a country ravaged by bombs and ruins of buildings once so tall; And he sowed in us the hope that one day a young land, where we could live in peace, would be shown to us mortals who look at the world with clean eyes… there but for fortune, may go you or I.

The Hypnotist Collector

Bibliography:

Mirriam-Goldberg, Caryn (February 7, 2016) In Praise of Phil Ochs: Everyday Magic, Day 887. Retrieved April 7, 2016 from  https://carynmirriamgoldberg.com/2016/02/07/in-praise-of-phil-ochs-everyday-magic-day-887/

Goldberg, J.J. (April 10, 2016) Remembering Phil Ochs, the Other Great Jewish Folksinger of the ’60s. Retrieved April 13, 2016 from http://forward.com/opinion/338253/remembering-phil-ochs-the-other-great-jewish-folksinger-of-the-60s/

Eder, Bruce (April 2016) Phil Ochs. Artist Biography by Bruce Eder. Retrieved April 19, 2016 from http://www.allmusic.com/artist/phil-ochs-mn0000333634/biography

Wikipedia (last modified April 13, 2016) Víctor Jara.  Retrieved April 19, 2016 from https://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADctor_Jara

Délano, Manuel (December 6, 2009) La Muerte Lenta De Victor Jara. Retrieved April 20, 2016 from http://cultura.elpais.com/cultura/2009/12/05/actualidad/1259967604_850215.html

Top Ten Songwriters of The English World

By santisstar created 11 Jul 2013 | last updated – 09 Aug 2013 (taken from IMDb)

1. Bob Dylan

Robert Allen Zimmerman was born 24 May 1941 in Duluth, Minnesota; his father Abe worked for the Standard Oil Co. Six years later the family moved to Hibbing, often the coldest place in the US, where he taught himself piano and guitar and formed several high school rock bands. In 1959 he entered the University of Minnesota and began performing as Bob Dylan at clubs in Minneapolis and St. Paul…

2. Paul Simon

Born on October 13, 1941 in Newark New Jersey, Paul Simon is one of the greatest singer/songwriters ever. In 1957, he and high school pal, Art Garfunkel, wrote and recorded the single, “Hey Schoolgirl”, under the name “Tom and Jerry”. After some failures, they broke up. Simon still wrote and recorded music as “Tico and The Triumps” and “Jerry Landis”…

3. Leonard Cohen

Leonard Norman Cohen, (born 21 September 1934) is a Canadian singer, songwriter, poet and novelist. His work has explored religion, politics, isolation, sexuality, and personal relationships. Cohen has been inducted into both the Canadian Music Hall of Fame and the Canadian Songwriters Hall of Fame as well as the American Rock and Roll Hall of Fame. Second only to Bob Dylan (and perhaps Paul Simon) [in terms of influence], he commands the attention of critics and younger musicians more firmly than any other musical figure from the 1960s who is still working at the outset of the 21st century.

4. John Lennon

John Winston (later Ono) Lennon was born on October 9, 1940, in Liverpool, England, to Julia (Stanley) and Alfred Lennon, a merchant seaman. He was of Irish, and some Welsh and English, ancestry. In the mid-1950s, he formed his first band, The Quarrymen (after Quarry Bank High School, which he attended) who, with the addition of Paul McCartney and George Harrison, later became The Beatles…

5. Paul McCartney

Sir Paul McCartney is a key figure in contemporary culture as a singer, composer, poet, writer, artist, humanitarian, entrepreneur, and holder of more than 3 thousand copyrights. He is in the “Guinness Book of World Records” for most records sold, most ‪#‎1s‬ (shared), most covered song, “Yesterday,” largest paid audience for a solo concert (350,000+ people…

6. Phil Ochs

Philip David “Phil” Ochs (December 19, 1940 – April 9, 1976) was an American protest singer (or, as he preferred, a topical singer) and songwriter who was known for his sharp wit, sardonic humor, earnest humanism, political activism, insightful and alliterative lyrics, and distinctive voice. He wrote hundreds of songs and released eight albums. After years of prolific writing in the 1960s, Ochs’s mental stability declined in the 1970s. He eventually succumbed to a number of problems including bipolar disorder and alcoholism, and took his own life in 1976.

7. Joni Mitchell

Joni Mitchell is one of the most highly regarded and influential songwriters of the 20th century. Her melodious tunes support her poetic and often very personal lyrics to make her one of the most authentic artists of her time. As a performer she is widely hailed for her unique style of playing guitar…

8. Kurt Cobain

Kurt Cobain was born on February 20 1967, in Aberdeen, Washington. Kurt and his family lived in Hoquiam for the first few months of his life then later moved back to Aberdeen, where he had a happy childhood until his parents divorced. The divorce left Kurt’s outlook on the world forever scarred. He became withdrawn and anti-social…

9. Lou Reed

He formed the group The Velvet Underground with Welsh multi-instrumentalist John Cale, second guitarist Sterling Morrison, and drummer Maureen Tucker in New York in 1965. The group soon became a part of Andy Warhol’s Factory scene, which housed a great number of the most freaked and experimental artists at the time…

10. Jim Morrison

Jim Morrison was born on December 8, 1943 in Melbourne, Florida, to Clara Virginia (Clarke) and George Stephen Morrison, a U.S. Naval Officer who fought in World War II. Jim eventually became so estranged from his parents that he would later claim that they were dead. Not much is known about his early years…